creer haber descubierto algo es sólo perder un poco el miedo de
asumir que siempre ha estado ahí, incluso las ausencias
el asunto es que nos dibujamos más que la manos cuando hablamos
describiendo episodios a veces imaginarios
visualizando razones que no sólo están nubladas sino que son de nube
de nube rosada como algodones de azúcar o de nube blanca como
el merengue de los postres en esas tardes de mayo
cuando la mayo era mas parecida a una salsa comestible que
a un detenido desaparecido
cuando ella era la de siempre y nosotros queríamos ser siempre como ella cuando grandes!
al menos un poco, o de a poco!
pensaba a veces que queriendo tanto a las personas llegaríamos a camuflarnos
mimetizaje colectivo de personas con mentes camaleónicas
pero no pasó, luego desaparecimos y ya no pasará tampoco
lo cierto es que el cariño existe hasta que se olvida
y para cuando lo notamos, ya mutamos, ahora en asesinos
ya eliminamos a los otros de nuestras cabezas
ya volvemos a empezar
pues aún en sus suicidios el hecho no cambia:
ya no volveremos a hablar en plural
.
